LA SALA CUARTA DIJO SÍ
Y pasó lo que tenía que pasar. La Sala Constitucional -en consonancia con la reiterada jurisprudencia de ese alto tribunal- avaló sin ambages el TLC. Atrás quedaron los alambicados argumentos de los neófitos en comercio internacional que, sin vergüenza profesional, se dedicaron durante muchos meses a inventar las alegaciones más absurdas para "demostrar" los "vicios insalvables" de este acuerdo comercial. Al basurero se fueron las 14 falacias jurídicas que fabricaron los "académicos" de la Universidad de Costa Rica, cuyo Consejo decidió hincarse ante el prejuicio ideológico y olvidarse de la diversidad de opiniones y el debate de ideas, en especial de aquellas que a la postre resultaron ser las válidas.
El fallo confirma que con el TLC no perdemos la Isla del Coco y que no se llevarán en estañones las aguas de nuestros ríos; que no se entregó la soberanía nacional ni se destruirá el Estado Social de Derecho. Que el acuerdo no vulnera el derecho constitucional a la salud, no afecta los derechos laborales, ni debilita la protección del ambiente. Que no nos convertiremos en productores de armas, no nos dedicaremos al tráfico de órganos humanos, ni desprotegeremos a los agricultores. Que los negociadores no eran unos vende-patrias y que, a diferencia de quienes hicieron suyas estas bufonadas jurídicas, aquéllos sí sabían lo que estaban haciendo.
Con la resolución quedan disipadas las dudas que los opositores habían pretendido sembrar entre los costarricenses mediante la repetición constante de la mentira camuflada de argumento legal, el sofisma embaucador disfrazado de lección catedrática, y las medias verdades que es siempre la mentira más completa en especial si ésta es propalada con la propiedad de un "especialista". La Sala Constitucional arroja luz en donde otros han querido que prevalezca la oscuridad y su esclarecedora resolución permitirá que el país tome en paz y tranquilidad una decisión cuya importancia ha rebasado ya lo comercial, para convertirse en un espaldarazo a la institucionalidad, a la democracia republicana y al respeto de las mayorías.
Ahora que el 95% de los "argumentos" de los opositores del TLC han quedado destrozados y que se sobrepasó uno más de los múltiples escollos que han querido interponer para impedir su aprobación, debemos prepararnos para resistir los embates de la etapa final: más mentiras impúdicas, más insultos y agresiones, nuevas profecías apocalípticas para seguir atemorizando a la población. Hoy es momento de celebrar pero no por ello bajemos la guardia. Estemos listos para utilizar la verdad, el argumento y el sentido común contra el cinismo de los opositores. Estemos listos, sobre todo, para utilizar nuestro voto para decirle SÍ al futuro y al progreso el próximo 07 de octubre, día en que los costarricenses recobraremos nuestra democracia.
¡POR COSTA RICA SÍ AL REFERENDO, SÍ A LA DEMOCRACIA, SÍ AL TLC!
Tomado de: Por Costa Rica
El fallo confirma que con el TLC no perdemos la Isla del Coco y que no se llevarán en estañones las aguas de nuestros ríos; que no se entregó la soberanía nacional ni se destruirá el Estado Social de Derecho. Que el acuerdo no vulnera el derecho constitucional a la salud, no afecta los derechos laborales, ni debilita la protección del ambiente. Que no nos convertiremos en productores de armas, no nos dedicaremos al tráfico de órganos humanos, ni desprotegeremos a los agricultores. Que los negociadores no eran unos vende-patrias y que, a diferencia de quienes hicieron suyas estas bufonadas jurídicas, aquéllos sí sabían lo que estaban haciendo.
Con la resolución quedan disipadas las dudas que los opositores habían pretendido sembrar entre los costarricenses mediante la repetición constante de la mentira camuflada de argumento legal, el sofisma embaucador disfrazado de lección catedrática, y las medias verdades que es siempre la mentira más completa en especial si ésta es propalada con la propiedad de un "especialista". La Sala Constitucional arroja luz en donde otros han querido que prevalezca la oscuridad y su esclarecedora resolución permitirá que el país tome en paz y tranquilidad una decisión cuya importancia ha rebasado ya lo comercial, para convertirse en un espaldarazo a la institucionalidad, a la democracia republicana y al respeto de las mayorías.
Ahora que el 95% de los "argumentos" de los opositores del TLC han quedado destrozados y que se sobrepasó uno más de los múltiples escollos que han querido interponer para impedir su aprobación, debemos prepararnos para resistir los embates de la etapa final: más mentiras impúdicas, más insultos y agresiones, nuevas profecías apocalípticas para seguir atemorizando a la población. Hoy es momento de celebrar pero no por ello bajemos la guardia. Estemos listos para utilizar la verdad, el argumento y el sentido común contra el cinismo de los opositores. Estemos listos, sobre todo, para utilizar nuestro voto para decirle SÍ al futuro y al progreso el próximo 07 de octubre, día en que los costarricenses recobraremos nuestra democracia.
¡POR COSTA RICA SÍ AL REFERENDO, SÍ A LA DEMOCRACIA, SÍ AL TLC!
Tomado de: Por Costa Rica
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